Las excavaciones subterráneas comprenden el conjunto de técnicas y estudios destinados a la apertura y estabilización de cavidades bajo la superficie del terreno. En Oviedo, esta disciplina cobra especial relevancia debido al continuo desarrollo de infraestructura urbana y de transporte en un entorno geológicamente complejo. La correcta ejecución de túneles, galerías y pasos inferiores exige un conocimiento profundo del macizo rocoso y de los suelos que atraviesan, integrando desde la fase de reconocimiento hasta el control durante la construcción.
La capital del Principado de Asturias se asienta sobre un sustrato geológico dominado por materiales paleozoicos, principalmente calizas, areniscas y pizarras de la Zona Cantábrica. Esta formación, modelada por la orogenia hercínica y posteriormente afectada por procesos kársticos, presenta una notable heterogeneidad. Es frecuente encontrar alternancias de roca competente con zonas de fractura intensa, rellenos arcillosos y, de manera crítica, cavidades kársticas impredecibles. La presencia de agua subterránea, ligada a la elevada pluviometría regional, añade un factor de riesgo que debe ser gestionado mediante un riguroso monitoreo geotécnico de excavaciones.
Video demostrativo
Para garantizar la seguridad y funcionalidad de estas obras, se aplica la normativa nacional y europea pertinente. El marco de referencia principal es el Código Estructural (Real Decreto 470/2021), que establece las bases para el proyecto de estructuras de hormigón, incluyendo túneles. Complementariamente, el Documento Básico SE-C del Código Técnico de la Edificación define los criterios para los estudios geotécnicos. En el ámbito específico de túneles, la Guía para el Proyecto y la Ejecución de Obras Subterráneas del Ministerio de Fomento, junto con las Recomendaciones Geotécnicas para Obras Subterráneas (ROM 0.5-05), proporcionan directrices técnicas detalladas para las fases de diseño y construcción.
La demanda de estos servicios en Oviedo se materializa en diversos tipos de proyectos. Las infraestructuras de transporte, como el soterramiento de vías ferroviarias, los túneles de variante y los pasos inferiores para tráfico rodado, son los ejemplos más representativos. En el ámbito urbano, la construcción de aparcamientos subterráneos, redes de saneamiento y galerías de servicios requiere de un diseño geotécnico de excavaciones profundas que minimice las afecciones a edificios colindantes. Asimismo, en terrenos de baja resistencia, como los depósitos aluviales de los fondos de valle, es imprescindible un análisis geotécnico para túneles en suelo blando que defina los sistemas de sostenimiento y los métodos de excavación más adecuados para evitar colapsos.
Dudas habituales
¿Qué factores geológicos hacen complejas las excavaciones subterráneas en Oviedo?
La complejidad deriva de la geología de la Zona Cantábrica, con calizas karstificadas que pueden presentar cavidades y conductos imprevistos, alternancia de areniscas y pizarras fracturadas, y una elevada presencia de agua subterránea. Esta heterogeneidad exige campañas de reconocimiento muy detalladas para caracterizar correctamente el macizo antes de excavar.
¿Qué normativa técnica regula el diseño de túneles y excavaciones subterráneas en España?
El diseño se rige por el Código Estructural (Real Decreto 470/2021) y el DB SE-C del CTE. Para túneles, son referencia la Guía para el Proyecto y Ejecución de Obras Subterráneas del Ministerio de Fomento y las Recomendaciones Geotécnicas ROM 0.5-05, que establecen criterios para los estudios, la excavación y el sostenimiento.
¿Cuándo es obligatorio implementar un plan de monitoreo geotécnico durante la excavación?
Es obligatorio en todos los proyectos donde la excavación pueda afectar a la seguridad estructural de la propia obra o de edificios e infraestructuras colindantes. La normativa y las buenas prácticas exigen un plan de auscultación que controle deformaciones del terreno, niveles freáticos y esfuerzos en el sostenimiento durante toda la fase de construcción.
¿Qué diferencia hay entre excavar un túnel en roca y en suelo blando?
En roca, el principal desafío es la estabilidad de bloques y las condiciones kársticas, empleándose métodos como el Nuevo Método Austriaco. En suelo blando, el terreno tiene baja cohesión y requiere un sostenimiento inmediato para evitar colapsos, a menudo utilizando tuneladoras con escudo o métodos de pre-sostenimiento como el paraguas de micropilotes.